Este sistema lleva el LASIK a un nivel superior, proporcionando un mapa único de tu visión que permite al cirujano aplicar un tratamiento hecho a la medida del paciente. El mismo tiene el potencial de mejorar, no sólo cuánto ve el paciente, sino también la calidad de su visión.
Se trata de un procedimiento de corta duración (el láser actúa en segundos), indoloro y con una rápida recuperación visual. La corrección lograda es estable y permanente.