Retina, Vítreo y Diabetes Ocular
El desprendimiento de retina es una separación anormal entre dos de las dos capas que constituyen la retina: el epitelio pigmentario (capa externa ) y la retina sensorial (capa interna), entre las que se interpone un líquido. Si no se trata, el desprendimiento de retina puede llevar a la pérdida de la visión del ojo afectado.
Mediante la colocación de un cerclaje escleral la retina se puede colocar nuevamente en su posición correcta.
Existen enfermedades del vítreo que pueden producir hemorragias intraoculares, desprendimiento de retina, agujeros maculares, etc. que pueden producir pérdida severa de la visión. Para eso existe la técnica quirúrgica de la vitrectomía posterior que puede ser combinada o no con el cerclaje escleral.
En enfermedades como la degeneración macular relacionada a la edad o en el edema macular diabético puede ocurrir el crecimiento de vasos anormales que produzcan sangrado y/o el acumulo de líquido en el espesor de la retina. En esas circunstancias se debe inyectar medicamentos dentro del ojo, en la cámara vítrea, para tratar esas condiciones. Esas sustancias, como el Bevacizumab o la Triamcinolona se introducen con agujas muy finas en el interior del ojo para que ejerzan un efecto terapéutico a nivel local.
La retinopatía diabética, dependiendo de su estadio de avance, puede requerir un tratamiento de fotocoagulación de la retina con láser, en ocasiones asociado a la inyección intravítrea de sustancias como el Bevacizumab.