
El sol, la luz ultravioleta y tus ojos
20 Agosto 2026
Cuando pensamos en los efectos del sol sobre nuestra salud, solemos pensar primero en la piel. Sin embargo, los ojos también están expuestos diariamente a la radiación ultravioleta (UV) y, con el tiempo, esta exposición puede contribuir al desarrollo de diferentes problemas oculares.
La radiación UV forma parte de la luz solar y está presente durante todo el año, incluso en días nublados. Por eso, proteger nuestros ojos no debería ser una medida exclusiva de los días de playa o de vacaciones, sino un hábito cotidiano.
¿Qué es la radiación ultravioleta?
La radiación ultravioleta es una forma de energía emitida principalmente por el sol. Se divide en diferentes tipos, pero los rayos UVA y UVB son los que tienen mayor relevancia para nuestra exposición diaria.
Aunque la córnea y otras estructuras del ojo pueden absorber una parte importante de esta radiación, una exposición acumulada y prolongada puede producir daños en los tejidos oculares.
Además, la cantidad de radiación UV a la que estamos expuestos puede aumentar en determinados ambientes, especialmente cerca del agua, la arena o la nieve, debido a la reflexión de la luz solar.
¿Cómo puede afectar el sol a nuestros ojos?
La exposición excesiva a la radiación UV puede estar relacionada con diferentes afecciones oculares.
Cataratas
Las cataratas consisten en la opacificación progresiva del cristalino, el lente natural del ojo que permite enfocar las imágenes.
La edad es uno de los principales factores de riesgo, pero la exposición acumulada a la radiación ultravioleta también puede contribuir al desarrollo de cataratas.
Pterigión
El pterigión es un crecimiento de tejido sobre la superficie del ojo que puede avanzar hacia la córnea. Se observa con mayor frecuencia en personas que pasan mucho tiempo al aire libre y están expuestas al sol, al viento y al polvo.
En algunos casos puede producir enrojecimiento, irritación, sensación de cuerpo extraño o alteraciones de la visión.
Fotoqueratitis
Una exposición intensa a la radiación UV durante un período corto puede provocar una inflamación de la córnea conocida como fotoqueratitis.
Puede presentarse con dolor ocular, lagrimeo, enrojecimiento, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Es similar a una quemadura solar, pero en la superficie del ojo.
Este tipo de exposición puede ocurrir, por ejemplo, en ambientes donde existe una fuerte reflexión de los rayos UV, como la playa o la nieve.
¿Cómo proteger tus ojos de los rayos UV?
Una de las medidas más sencillas y efectivas es utilizar lentes de sol que ofrezcan protección UV adecuada.
Al elegirlos, es importante prestar atención a la protección y no solamente al color u oscuridad de los lentes. Un lente oscuro no necesariamente significa que bloquee correctamente la radiación ultravioleta.










