
¿Tienes diabetes? Por qué debes evaluar tu retina aunque veas bien
22 Octubre 2026
La diabetes no solo afecta los niveles de glucosa en la sangre; también puede comprometer tu salud visual. Una de sus principales complicaciones es la retinopatía diabética, una enfermedad que daña los vasos sanguíneos de la retina y que puede avanzar sin presentar síntomas en sus etapas iniciales.
Por eso, si tienes diabetes, es importante realizarte evaluaciones oftalmológicas periódicas, incluso si no experimentas molestias o ves con normalidad.
¿Qué es la retinopatía diabética?
Es una complicación ocular de la diabetes: el nivel elevado de glucosa en la sangre daña los pequeños vasos sanguíneos de la retina, el tejido ubicado en la parte posterior del ojo que permite percibir las imágenes.
Con el tiempo, este daño puede provocar hemorragias, acumulación de líquido e, incluso, pérdida de visión si no se detecta y trata oportunamente.
Además, las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades oculares, como el edema macular diabético y las cataratas.
¿En qué consiste la evaluación de retina?
La evaluación de retina permite identificar alteraciones relacionadas con la diabetes antes de que afecten significativamente la visión.
Según las necesidades de cada paciente, el oftalmólogo puede realizar:
- Examen de fondo de ojo: permite observar la retina y detectar posibles lesiones.
- Fotografía de retina: facilita la documentación y el seguimiento de los cambios.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): permite obtener imágenes detalladas de la retina y detectar acumulación de líquido, especialmente en la mácula.
El especialista determinará cuáles estudios necesitas según los resultados de tu evaluación.
¿Cada cuánto debes evaluar tu retina?
La frecuencia depende del tipo de diabetes y de los hallazgos de cada examen.
- Diabetes tipo 1: generalmente, la primera evaluación se recomienda dentro de los primeros cinco años después del diagnóstico.
- Diabetes tipo 2: debe realizarse al momento del diagnóstico.
- Si ya tienes retinopatía diabética: puedes necesitar controles más frecuentes, según la gravedad de la enfermedad.
No esperes a presentar visión borrosa, manchas o pérdida de visión para acudir al oftalmólogo. Estos síntomas pueden indicar que ya existe una complicación que requiere atención. Solicita tu cita aquí.










